quiere mucho y te respeta.
Te ruego que, por favor, me perdones por todos los pecados que he cometido. Te pido, Señor, con todo mi corazón, que me concedas tu perdón.
También te suplico que me ayudes a no volver a cometer esos errores. Ilumina mi mente, por favor, para que siempre viva con alegría, paz y armonía.
Te pido que, con tu ayuda, de ahora en adelante solo haga cosas buenas. Con mucho amor y respeto, se despide tu hija, Janet Solorio, quien te quiere profundamente.
